Maria Rubio (trompa) + Josep Furió (Percusión)
Se hace saber…
Sala Silvio, 20:00 horas
La colaboración entre la trompista Maria Rubio y el percusionista Josep Furió da comienzo con la grabación del disco Se hace saber (IBS Classical) en el que se inician en el repertorio para trompa y percusión. Tras el éxito obtenido, deciden adentrarse más en el repertorio para esta plantilla instrumental, investigando y encargando nuevas piezas a compositores consolidados (Voro García) y a jóvenes promesas como Eneko Lacalle, cuya composición ha sido patrocinada por la Fundación Ibermúsicas.
En el programa que presentan los dos intérpretes valencianos en el XIV Festival Encuentros Sonoros se podrá escuchar obras de estos dos creadores, junto a una de las primeras obras compuestas para este tipo de formación –Le signe du lion– del compositor canadiense Gilles Tremblay, completando el programa las obras de Jesús Torres y Nuria Núñez. El concierto concluirá con Se hace saber, obra germen de este proyecto y encargo a la sevillana Elena Mendoza.
Programa
Gilles Tremblay (1932-2017) – Le signe du lion (1981) – Trompa y tam tam
Eneko Lacalle (2000) – Jardines de hojarasca (2025) * – trompa y percusión
Voro García (1970) – El ir llegando (2023) – trompa y percusión
Nuria Núñez-Hierro (1980) – Exuviae (2023) – trompa sola
Jesús Torres (1965) – Proteus (2004) – percusión solo
Elena Mendoza (1973) – Se hace saber (2022) – trompa y percusión
* Estreno absoluto en gira.
María Rubio, trompa
Josep Furió, percusión
NOTAS AL PROGRAMA
Gilles Tremblay (1932-2017): Le signe du lion (1981).
El punto de partida es el homenaje que un grupo de compositores de la Societé de musique
contemporaine du Québec ofreció a Maryvonne Kendergi, músico, animadora y presidenta de la sociedad, por su 65 aniversario. Cada una de las piezas, de las que se había convenido titular como Portrait, estaba relacionada con el resto de ellas por las notas musicales de su nombre (mAryvonnE kEnDErGi), que constituyen tanto puntos de partida como de llegada. Sin embargo, aquí terminaba la organización común, ya que cada composición era autónoma. El título de la pieza me lo ha sugerido su fecha de nacimiento, un 15 de agosto, en pleno signo de Leo. Evidentemente no se trata de un retrato descriptivo de una persona concreta sino más bien de un signo inspirador, el león, con dos instrumentos que coinciden en sus carectarísticas de grandeza y energía: la trompa y el tam-tam. Los primeros momentos contienen el todo: 1. El nombre musical a la trompa, 2. El ritmo hindú simahvikridita (que significa «el salto del león») en el tam-tam, 3. El glissando-rugido de la trompa, de una energía inmensa. Este ritmo simahvikridita está formado por dos elementos simbólicos: el horizonte [3] y la curva [1-2-3-2-1], un salto limitado por el horizonte seguido de una caída. La combinación total da: 1-3, 2-3, 3-3, 2-3, 1-3. Dejando aparte los números y sus proporciones, he abstraído la idea de impulso, caída y límites: extremo agudo-extremo grave; lento-rápido; esfuerzo exigido a la trompista-umbrales dentro del cual se lanza la energía. Le signe du lion fue compuesta el 8 de octubre de 1981.
Eneko Lacalle Berasategui (2000): Jardines de hojarasca (2025)
La obra está constituida por materiales extremadamente frágiles que decaen y se marchitan poco despuésde haber sido engendrados. Estos breves desechos se entremezclan formando un conjunto sonoro amorfo y muy fragmentado, como si de pilas de hojarasca en descomposición se tratara y cuya unidad se resume a un simultáneo restado de descomposición.
Voro García (1970): El ir llegando (2023)
Obra encargo de María Rubio y Josep Furió, a quienes está dedicada.«La gente corre tanto / porque no sabe dónde va, / el que sabe dónde va, / va despacio, / para paladear /
el ir llegando.» (Gloria Fuertes.)
En mi trabajo podemos observar que los títulos de algunas obras hacen referencia a otras áreas artísticas. En este caso, la idea era construir una metáfora sonora a partir de dos poemas de Gloria Fuertes. La dramaturgia sonora de la percusión se elabora a partir de un set-up muy reducido con la intención de explorar diversas técnicas de producción sonora. Se han seleccionado cuatro identidades sonoras comunes para la trompa y la percusión que formarán parte de la elaboración del discurso sonoro, a la vez que determinan la macro y micro estructura de la obra. Se podrían resumir en: trinos (trémolos), sonidos metálicos, glissandos y tratamiento lírico (Voro García). «En las noches claras, / resuelvo el problema de la soledad del ser. / Invito a la luna y con mi sombra / somos tres.» (Gloria Fuertes.)
Nuria Núñez-Hierro (1980): Exuviae (2023)
Exuviae (del latín exuviae: cosas arrancadas de un cuerpo). En biología, la palabra hace referencia a los restos de un exoesqueleto y estructuras relacionadas que quedan después de que algunos insectos (como los arácnidos) hayan mudado su piel. La obra toma este concepto para ahondar en la dualidad músico/instrumento. Tanto el sonido de la trompa como la presencia física del intérprete son fuente de material sonoro y visual. De esta manera, la obra desarrolla el discurso de un organismo con lenguaje propio, que respira, se comunica y expresa, no solo a través de notas afinadas, sino también a través de ruidos residuales. (Nuria Núñez-Hierro)
Jesús Torres (1965): Proteus (2004)
Compuesta en 2004 por encargo del percusionista Juanjo Guillén. Jesús Torres es un gran amante de la poesía y de la mitología griega y esta obra es un claro ejemplo de ello. En la mitología griega Proteus es el hijo de Poseidón, dios del mar. Cuenta la leyenda que Proteus tenía el poder de adivinar el futuro y para que las personas no le reconocieran cada vez que se aparecía se mostraba con un aspecto diferente y por eso se le conoce también como el dios de las múltiples formas. Esta es una de las razones por las que Torres no especificó un set concreto para tocar la obra indicando apenas 6 instrumentos de parches, 6 zonas de percusión corporal, 4 maderas y 4 metales. Cada vez que la pieza se interpreta tiene un aspecto diferente, al igual que el dios griego. Al final de la pieza, el intérprete recita el poema Visio Smaradigna de Eduardo Cirlot, poema escrito a partir de fonemas, sin idioma concreto ni definido, razón por la que Torres quiso incluirlo en esta obra, para que cualquier intérprete de cualquier parte del mundo pudiera hacer suya la pieza. Esta idea de la percusión corporal y de la voz recitando el poema hacen que el percusionista sea parte del set y que al final el propio intérprete se transforme en música.
Elena Mendoza (1973): Se hace saber (2022)
Se hace saber parte de la función ancestral de la trompa como medio de aviso y comunicación, por ejemplo, para el correo o los pregones. Por lo tanto, en la obra, además de la trompa y la percusión vamos a encontrar también otros «instrumentos» relacionados con los medios de comunicación tanto acústicos (megáfono, sirena, silbato) como impresos (periódico). Tanto los instrumentos como los propios músicos oscilan entre una función puramente musical y una función escénica de modo que lo que empieza como un virtuoso tour de force entre trompa y marimba va a ir transformándose poco a poco a través de las sílabas emitidas por la trompista en un pregón imaginario de contenido musical. La idea de la obra está asimismo condicionada por una creciente preocupación personal acerca del estado de la libertad de opinión y de prensa en Europa: en los últimos años no sólo asistimos a su brutal represión en Rusia y Bielorrusia sino también a una erosión progresiva de la misma en países de la Unión Europea con gobiernos populistas como Polonia, Hungría y, recientemente, Italia. E incluso en países con tradición democrática, la furiosa cancel culture y su instrumentalización por parte de ideólogos de ultraderecha, así como el ruido de las redes sociales, están generando una confusión creciente acerca del significado y de los límites de la libertad de expresión, de modo que está siendo peligrosamente cuestionada desde el interior de la sociedad. Mi obra, pues, a través del grito «Se hace saber» quiere reivindicar la elemental necesidad humana de expresar una opinión. De qué opinión se trate queda sin embargo a expensas de la imaginación del oyente.
Se hace saber fue encargada por la trompista María Rubio en 2021 y quiere, asimismo, rendir un homenaje a su virtuosismo y su versatilidad como intérprete, con el maravilloso contrapunto de su igualmente virtuoso y partener el percusionista Josep Furió. (Elena Mendoza)